LESIONES DE RODILLA-LIGAMENTO CRUZADO ANTERIOR

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Colaboración: Dr. J. Angel Salazar Granados

El ligamento cruzado anterior es uno de  los principales estabilizadores de la rodilla, ayuda a dar soporte en los planos antero-posterior y lateral, en los movimientos giratorios y cambios de dirección  durante la práctica deportiva. Además en la vida diaria  ayuda a estabilizar la rodilla en situaciones como subir y bajar escaleras, bajar del coche, correr para cruzar la calle, etc.


Las lesiones de éste ligamento
se manifiestan con  dolor súbito en ocasiones  con un chasquido audible, inflamación de moderada a severa y limitación del movimiento. El tratamiento en la fase aguda es con inmovilización y hielo por 48 hrs. por periodos de 20 minutos cada 6-8 hrs. la inmovilización debe ser rígida con una férula por  un  mínimo de 5 días  y al ceder la inflamación  acudir nuevamente a revisión para hacer pruebas que confirmen la estabilidad de la rodilla.

 

En caso de sospechar clínicamente una lesión de ligamento cruzado anterior es recomendable, solicitar un Resonancia Magnética  Nuclear para corroborar el diagnóstico  y establecer  el grado de  lesión.

El tratamiento dependerá del tipo y extensión de la lesión, en las lesiones parciales menores del 50%, si el paciente es de complexión media es recomendable continuar con inmovilización por 3 semanas  e iniciar  fortalecimiento muscular del cuádriceps, hamstrings y bíceps sural, en lesiones mayores del 50% en pacientes deportistas de alto rendimiento, obesos y con actividad diaria intensa  es recomendable una Plastia de Ligamento Cruzado Anterior con injerto autologo (del mismo paciente), en los casos de ruptura  total o desinserción del ligamento cruzado  también la plastia es recomendable.

Es  muy importante la reconstrucción del sistema del Ligamento Cruzado Anterior para  estabilizar la rodilla y proteger de lesiones mayores a la misma, cuidando las demás estructuras de la rodilla como los meniscos, el cartílago y  las estructuras estabilizadoras dinámicas como la rótula y  tendones  involucrados en la movilidad de la rodilla.

La recuperación es rápida observando que la práctica deportiva intensa  no es inmediata, la rehabilitación se inicia  a la semana de  realizada la cirugía y se va orientando al paciente  sobre la intensidad de  los ejercicios a realizar conforme avanza la recuperación, hasta regresar a ser competitivo.

 

Este artículo es una colaboración del Dr. J. Angel Salazar Granados, Médico especialista en Traumatología y Ortopedia. Si gusta contactar al Dr. Salazar, puede darle click en el siguiente link: 

http://visionmedica.com/directorio/monterrey/medicos-doctores/ortopedistas-traumatologos/dr.-j.-angel-salazar-granados_179.html